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Historias en la piel XIV "Un corazón que late por vos"

  • Foto del escritor: Maria Sol Salvo
    Maria Sol Salvo
  • 12 jun 2022
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 27 jun 2022

UN CORAZÓN QUE LATE POR VOS



Nadia se encontraba cursando las últimas materias para recibirse de contadora cuando salió de vacaciones con sus amigas y se encontró con alguien que le llamó la atención. Su nombre era Enzo. Antes de regresar cada uno a su casa, se pasaron los contactos.

Eventualmente se fueron haciendo amigos y empezaron a hablar con más y más frecuencia. A conocerse. Pero había un ligero detalle a tener en cuenta: él vivía en Saladillo y Nadia en la zona norte del Gran Buenos Aires. 200 kilómetros de distancia.

La lógica hubiera dicho que el tiempo compartido quedara como el recuerdo de una linda amistad. Cualquier cosa que se saliera de eso era un poco complicado. Sin embargo, continuaron hablando y un día Nadia viajó, casi sin pensarlo, con sus amigos a Saladillo para poder volver a verlo. Había que sacarse la duda. Y menos mal que lo hizo. La conexión fue inmediata y se dio naturalmente. De ahí en adelante, empezaron una relación a distancia. La combi de Saladillo a Palermo fue durante más de un año el escenario, prácticamente semana por medio, de las expectativas infinitas, la ansiedad y el amor en pausa de uno y otra. Contando kilómetro por kilómetro hasta volver a verse.

Un tiempo después, la distancia empezó a calar profundo y tomaron la decisión de no estar más separadxs: Nadia se mudó a Saladillo y empezaron a construir un hogar juntos. Apostaron a esta historia con convicción y entrega infinita.

Llevaban ya algunos años juntos y Nadia estaba convencida de que él era el amor de su vida: ”Lo sentí desde aquel Domingo cuando luego de despedirnos y me subí al micro para volverme a Buenos Aires”. Querían encontrar la forma de rendirle homenaje a su vínculo “más allá de las palabras y las demostraciones diarias, pero nunca me imaginé que sería mediante un tatuaje”. Nadia nunca había pensado siquiera en la posibilidad de hacerse uno. “Me pareció una locura, pero una linda locura de amor”.

Desde entonces llevan un tatuaje que simboliza unión, compañía, tolerancia. Equipo. Y sobre todo, la forma en que proyectaban una vida unidos.

Esta foto es muy especial, porque esos dos corazones latiendo el uno por el otro empezaron también a latir por alguien más. Porque cuando uno piensa que es imposible amar más, se da cuenta que el corazón se agranda y el amor no se divide, se multiplica. En la panza de Nadia, en el momento que esta foto fue tomada, estaba creciendo León: la mezcla de Enzo y Nadia, la síntesis de una historia de amor que todavía tiene muchas páginas por escribir.



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